Mónica Prieto | Baldovi.Net

Mónica Prieto

Crítica de ‘La batalla de los sexos’. Un partido que marcó la historia del feminismo.

A menudo, parece que los biopics quedan relegados a otro nivel sin recibir demasiada atención por el espectador medio ni tampoco demasiada promoción, pero no son tan diferentes de cualquier otra película, exceptuando el hecho de que realmente están basados en hechos reales. ‘La batalla de los sexos’, como su título bien indica, trata un tema controvertido y, desgraciadamente, muy presente aún hoy en día, que originó muchos debates sobre el feminismo y la igualdad de sexos.

Ambientada en el año 1973, cuenta la historia de la elocuente Billie Jean King (Emma Stone) de 29 años de edad, quien, además de ser una brillante tenista, era una revolucionaria que quería cambiar el mundo y la posición de las mujeres en la sociedad de aquél entonces. Por ello, se negó a participar en un torneo de tenis donde las mujeres recibían un premio 8 veces inferior al de los hombres y creó su propia liga femenina de tenis.

Principalmente, se centra en un partido de tenis que se celebró entre Billie Jean y Bobby Riggs (Steve Carell), un arrogante campeón retirado de 55 años que se creía imbatible a manos de mujeres tenistas. Tal partido fue considerado legendario ya que fue uno de los eventos deportivos televisado por la ABC de mayor audiencia de todos los tiempos, cuyo resultado debía determinar qué sexo era superior: ¿mujeres u hombres?

A efectos prácticos, en el filme no parece conseguirse una visión realista del conflicto, sino más bien una representación lejana y poco preocupada por el feminismo. Los encargados de dirigir este “debate” son Jonathan Dayton y Valerie Faris (‘Pequeña Miss Sunshine’, 2006 y ‘Ruby Sparks’, 2012), quienes suelen trabajar como pareja de dirección en todas sus obras.

El guion, a manos de Simon Beaufoy (‘Slumdog millionaire’, 2008), se centra sobre todo en la vida personal de Billie Jean y Bobby dando lugar a una trama romántica y sensiblera que parece dejar de lado el sueño feminista que supuestamente mueve la historia.

En definitiva, en ‘La batalla de los sexos’ topamos con una buena dirección y con un maravilloso reparto y caracterización, pero con un guion que pierde algo de fuerza a medida que avanza la trama.

Lo mejor: Steve Carell y su caricaturizado personaje, tal cual.

Lo peor: El tedioso avance de la trama debido a su azucarado romanticismo. ¿Qué hay del
feminismo?

Baldómetro: Regular 2/5

Crítica de ‘Blade Runner 2049’. Una secuela que da honor a su nombre.

¡Ya está aquí! Por fin podemos disfrutar de la secuela de la magnífica cinta de culto ‘Blade Runner’ (1982), la cual marcó un antes y un después en el mundo cinematográfico, sobre todo, en el de la ciencia ficción. Creo que es certero decir que Ridley Scott (director) nos dejó a todos anonadados e hizo que algo cambiaría en nuestra visión del cine de aquél entonces.

Es sorprendente lo mucho que nos cuesta hoy en día aceptar una secuela y aplaudirla como tal, y es que, en ocasiones, no nos lo ponen fácil. Cada vez que se avecina la “tormenta” tenemos miedo e intentamos no crearnos expectativas, aunque siempre acabamos haciéndolo. No temáis, pues, ‘Blade Runner 2049’ ha llegado para honrar a su predecesora tal y como se merece.

En la actualidad, han pasado 35 años desde el estreno del primer filme y en la ficción de la trama han pasado 30 años (bastante verídico, ¿no creéis?). Nuevamente, el protagonista es un blade runner llamado K (Ryan Gosling), un agente que da caza a modelos antiguos de replicantes y que descubre una pista desconcertante que podría poner el mundo en entredicho. Este descubrimiento le lleva a desenterrar el pasado e intentar dar con el agente Rick Deckard (Harrison Ford).

Curiosamente, contamos con la actriz de reparto Ana de Armas, conocida en España principalmente por la serie ‘El internado’ (2007), quien interpreta a la preciosa compañera doméstica de K y no decepciona en absoluto. Por supuesto, no podemos olvidarnos de destacar al empresario invidente Wallace, el personaje que interpreta Jared Leto, ya que ha llevado a tal extremo su dedicación que para rodar sus escenas, se puso unas lentillas que le bloqueaban la visión completamente, dotando a su interpretación de un realismo incomparable.

En esta ocasión, contamos con la espléndida dirección de Denis Villeneuve cuyo trabajo hemos podido apreciar en ‘La llegada’ (2016), ‘Sicario’ (2015) o ‘Prisioneros’ (2013), y es que tiene un estilo que es destacable y notorio, ya que, servidora, nada más empezar el pase tuve una sensación nostálgica que me recordaba precisamente a ‘La llegada’. Sin embargo, esto no quiere decir que Ridley Scott no esté involucrado, al contrario, ha trabajado como director
ejecutivo de esta segunda parte, a pesar de que él inicialmente no había concebido ‘Blade Runner’ como el inicio de una saga.

También repite el guionista Hampton Fancher, el cual junto a Michael Green (‘Alien: Covenant’ (2017) y ‘Logan’ (2017) se han encargado de crear el
guion basándose de nuevo en la novela de Philip K. Dick  ‘¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?’ y también en una historia original del mismo Fancher.

Como era de esperar, Hans Zimmer también aporta su enorme granito de arena junto a su compañero Benjamin Wallfisch (‘It’ (2017)), quienes se encargan de la elección y composición musical. El trabajo de Zimmer está muy presente en este título, las piezas instrumentales graves con rompedores estruendos y de carácter tenso inundan las 2:45h que dura, prácticamente es su firma. Como en ‘Sicario’ (2015) o ‘Prisioneros’ (2013), Denis Villeneuve trabaja con Roger Deakins quien se encarga nuevamente de la fotografía logrando dotar a este filme de un realismo inmejorable.

En definitiva, se trata de un largometraje único y espectacular, con un reparto impresionante, el cual consigue que nos encariñemos y suframos con ellos, y un grandioso equipo que ha cuidado muy minuciosamente y con mucho amor todos los detalles y aspectos del filme.

Baldómetro: 4,5/5

Lo mejor: Disfrutar de una buena secuela en toda regla, digan de su predecesora.

Lo peor: La expectativa de un desenlace a bombo y platillo.

Crítica de ‘Bye, Bye Germany’. Érase una vez en la Alemania postnazi…

He aquí un título nuevo sobre la Alemania nazi (un tema bastante explotado en la gran y pequeña pantalla), con producción alemana y con estreno español el viernes 22 de Septiembre. Este filme más que tratar sobre Hitler, se centra en aquellos 4.000 judíos supervivientes al terrorífico imperio nazi que, a pesar de todo, decidieron quedarse en Alemania.

El director y guionista Sam Garbarski se ha basado en la novela ‘The traveling salesman’ de Michel Bergmann quien se inspiró en las experiencias de sus familiares durante la posguerra alemana. En este largometraje, principalmente, se intenta abordar la cuestión “¿por qué decidieron quedarse en el país?”, ya que nadie parece ser capaz de responder a esta incógnita.

Garbarski decide recuperar el estilo cinematográfico clásico y hacer una especie de “tributo” a los filmes arquetípicos de antaño combinando técnicas modernas. Dota a este título de un guión bastante ingenioso que mezcla homogéneamente los géneros del drama y la comedia logrando una especie de tragicomedia con mucho humor cínico (incluyendo chistes de todo tipo), romance, muerte y acción; para ello contamos con un protagonista bromista y su
séquito, una preciosa mujer, un antagonista repulsivo y un gracioso perro de tres patas.

Tras la Segunda Guerra Mundial (años 40), David Berman (Moritz Bleibtreu) se junta con seis hombres judíos con afán de trabajar y, sobre todo, de ganar dinero, para montar una empresa un tanto estafadora de venta de ropa de cama… Se dedican a buscar blancos fáciles comofamilias de difuntos recientes o familias alemanas con debilidad por los judíos para ganarse su favor y cerrar ventas. Es un grupo muy variopinto pero es curioso como cada cuál cumple una función dentro del guion, incluido el perro.

Paralelamente a este hilo, Berman es investigado por la agente especial (Antje Traue) de las fuerzas americanas al respecto de su pasado en los campos de concentración y su relación con el mandamás. Ciertamente, es una película entretenida y que despierta cierto cariño por ese halo clásico que la envuelve. Sin embargo, no se ha de olvidar el tema que ocupa y muestra al público, ya que por mucho que esté disfrazada de comedia, lo que se trata es verdaderamente serio y lamentable.

En alguna ocasión, sobre todo al comienzo, permite relajarse y reírse al compás del cinismo que los protagonistas presentan hasta que en algunas escenas la comedia se ve tornada en drama y llega a hacer mella, y eso es precisamente gracias a los actores y las actrices, ya que el elenco es absolutamente perfecto.

Baldómetro: No está mal 3/5

Lo mejor: El humor cínico, y el elenco muy acertada y delicadamente escogido.

Lo peor: La previsibilidad de guion y el posible aborrecimiento por el lento avance de la trama
principal.

Crítica de ‘Kingsman: El círculo de oro’. De señoritos británicos a cowboys tejanos ¡yiiijaaa!

Seguro que muchos de vosotros queríais que este día llegase ya, pues sin más dilación… He aquí la segunda parte de la saga de ‘Kingsman’, por fin podemos ir a verla en la gran pantalla de nuestro cine predilecto. Por lo menos, aquí una servidora estaba esperando con mucho fervor que se estrenase, estaba tan emocionada que parecía un flan en un tren en marcha, pero vamos a lo que realmente nos ocupa, que viene a ser: ¿’Kingsman 2′ está a la altura de su
predecesora?

Matthew Vaughn ya es bastante querido entre cierto público cinéfilo gracias a títulos como ‘Kick-Ass: Listo para machacar’ (2010) o ‘Stardust’ (2007), ya que además de ser director, también adopta el cargo de guionista, pero eso sí, siempre junto a Jane Goldman (guionista británica). Forman un equipo formidable, ya que sus guiones consiguen entremezclar una historia con elementos de los géneros thriller, acción, drama y comedia logrando que ninguno de ellos quede menospreciado.

En esta ocasión, el cuartel general de los Kingsman es destruido por un enemigo desconocido, lo que lleva a nuestros espías británicos hasta Statesman, una
organización de espionaje aliada cuya base está en EE.UU., en Texas. Así que, de nuevo, Eggsy tendrá que repartir leña con mucho estilo y salvar al mundo de esa nueva amenaza.

Esta vez contamos con algunos actores de renombre como Julianne Moore, Halle Berry, Jeff Bridges, Channing Tatum y Pedro Pascal, además de… ¡Elton John! Sinceramente, yo volvería a ir al cine a ver este largo con tal de disfrutar de la presencia del extravagante cantante, ya que lo dota de un valor añadido hilarante y sobresaliente. Por supuesto, repetimos con Taron Egerton como Eggsy, Colin Firth como Harry Hart/Galahad, y Mark Strong como Merlin, ya que
son los personajes principales del cómic de Mark Millar y Dave Gibbons con los cuales han desarrollado la trama para esta nueva entrega.

Era de esperar que la música fuese un componente relevante, así que quién mejor que Henry Jackman para componer la banda sonora de esta segunda parte. La historia de Jackman y Vaughn se remonta al año 2010 y desde entonces han colaborado juntos en todas las películas que este último ha dirigido, exceptuando ‘Stardust’ y ‘Layer Cake’ (2004). Obviamente, Elton John también toca y canta alguna que otra canción, además de deleitarnos con sus llamativos atuendos.

Y ¿qué decir de los efectos especiales y la fotografía? Simplemente, son espectaculares, el trabajo que se ha desarrollado para poder hacer todas las escenas de acción con tanto detalle y tanta perfección es magnífico. Le dan mucho juego a la ralentización para que podamos contemplar ciertos momentos de las escenas de lucha en slow motion y recrearnos aún más. En ambas partes de la saga, hemos contado con el trabajo fotográfico de George Richmond,
con el que me atrevería a decir que Vaughn repetirá seguro en el futuro.

Baldómetro: Muy Buena 5/5

Lo mejor: ¡Ver a Elton John! y la espléndida actuación de Julianne Moore

Lo peor: Sus 141 minutos de duración se pueden hacer un poco pesados.

Crítica de ‘Churchill’. La pequeña gran batalla del primer ministro en la Segunda Guerra Mundial.

Parece que nos encontramos en el auge de la aparición de Winston Churchill (aunque no sea el original) en la gran pantalla. Con tan solo cuatro meses de diferencia se estrenan en España dos filmes sobre él: uno de ellos es el que aquí describimos, ‘Churchill’ de Jonathan Teplitzky estrenado el pasado 8 de Septiembre de 2017, y el otro recibe el título de ‘El instante más oscuro’ de Joe Wright que se estrenará el 12 de Enero de 2018.

Pero ambos largometrajes tratan aspectos y momentos distintos de la historia. En este caso, nos hallamos en el año 1944 y quedan tan solo 48 horas hasta el
día D, el día en que un grupo de fuerzas francesas y británicas aliadas deben cargar contra los alemanes para mitigar la amenaza nazi. Desde los primeros diálogos, ya se nos presenta a un Churchill con una ferviente preocupación y descontento por el resultado de esta operación militar. Vemos su lado más atormentado e inestable según pasan las horas gracias a los insertos que nos indican la cuenta atrás hacia el día D.

Todo ello se ve amenizado en cierta manera, gracias a que el Churchill que interpreta Brian Cox resulta un tanto caricaturizado, hasta el punto en que llega a ser hipnótico ver cómo salpica al hablar alterado. Sin embargo, gracias a su compañera de reparto, Miranda Richardson quien da vida a Clementine Hozier, crean una pareja de ficción entrañable. También contamos con la aparición de John Slattery, quien si se me permite- no parece cambiar con el paso de los años, está prácticamente igual que cuando lo veíamos en ‘Mad Men’.

Diríamos que al personaje le faltaría cierta solemnidad, pero, por suerte, David Higgs, el director de fotografía, le brinda un carácter solemne, sobre todo, cuando juega con la velocidad de los fotogramas y con el humo de sus puros. Aprovecha la costumbre fumadora del protagonista, para retocar y ralentizar la imagen usando el humo como recurso reflexivo.

Lo mejor: La brillante interpretación de Brian Cox.

Lo peor: La falta de turning points y elementos nuevos en la trama.

Baldómetro: No está mal 3/5

Crítica de ‘Atómica’. La rubia de Charlize Theron enseña su lado más oscuro y sensual.

Los años 80 están de moda y todos lo sabemos de sobra, obviamente, David Leitch también lo sabe y por ello seguramente decidió dirigir este potente largometraje. Se juega mucho con las luces de neón y la oscuridad, para dotar al filme de una estética completamente ochentera. Tampoco se quedan para nada cortos con la selección musical, ya que divierte desde el minuto cero: imaginaros escenas violentas y sangrientas acompañadas de canciones disco que fueron, son y seguirán siendo míticas, es simplemente genial (fans de Depeche Mode, ¡al loro!).

Retrocedemos hasta el año 1989 con el muro de Berlín aún erguido separando la ciudad. Como bien vaticina el título (“Atómica”), se producirá destrucción y muerte por doquier, quizás no en forma de una bomba atómica per se, pero sí a manos de una arma humana llamada Lorraine Broughton (Charlize Theron), una espía contratada por los americanos para investigar el asesinato de un agente del MI6 que tenía un listado de todos los agentes encubiertos que trabajan en Berlín Este. James McAvoy acompaña a Theron como el espitoso agente David Percival creando toda una intrigante historia de corrupción y sospecha a su alrededor. También contamos con la aparición de John Goodman, Toby Jones, Sofia Boutella (“La momia”) y el joven Bill Skarsgård (“Hemlock Grove”).

Vale, hasta aquí todo parece ir bien, pero lo cierto es que la trama se va retorciendo y volviendo más enrevesada a medida que avanza. Seguramente, debemos agradecer su complejidad al guionista Kurt Johnstad, y a Antony Johnston y Sam Haart, escritores de la novela gráfica del 2012 “The coldest city” en la cual está basada. Lo cierto es que hay que prestar atención a los detalles e intentar no perderse en la historia, ya que en alguna ocasión puede resultar un tanto liosa.

Cómo no, Charlize Theron está despampanante y muestra su fiereza y sensualidad en todos los sentidos. Sin ella, este filme no sería igual, le da vida y carisma a su personaje entregándose de lleno y zambulléndose en una época llena de violencia, alcohol y sexo. Curiosidad: El título original es “Atomic Blondie”, posiblemente haciendo referencia a la canción “Atomic” de Blondie, que trata del deseo sexual y fue censurada por la BBC en los 90.

Lo mejor: Ver a Charlize Theron repartiendo leña en un maravilloso plano secuencia.

Lo peor: La complejidad de la conducción de la historia y la previsibilidad del guion.

Baldómetro: No está mal 3/5

Crítica de ‘Dunkerque’. La angustiosa y real batalla contrarreloj por la supervivencia.

Christopher Nolan vuelve a conmocionarnos con este magnífico largometraje bélico, obviamente, dirigido y escrito por él mismo. Con este filme logra transmitir una impresión muy humana y veraz del milagro de Dunkerque, una operación que se llevó a cabo durante la Segunda Guerra Mundial en la costa francesa para que el gobierno británico pudiera rescatar a soldados británicos, franceses y belgas.

La trama se centra en tres personajes completamente dispares y de diferente rango, interpretados por Fionn Whitehead (soldado), Tom Hardy (piloto de caza) y Mark Rylance (civil). El desarrollo y la evolución de estos tres protagonistas son los pilares del guion, cuya fuerza no se basa en diálogos vacíos, sino en la expresividad de las miradas y en el uso de las palabras adecuadas.

Como ya sabemos, Nolan tiene predilección por jugar con las líneas temporales, por lo que ‘Dunkerque’ no podía ser menos. Se nos presentan tres: cada una corresponde a las vivencias de los tres protagonistas durante una semana, un día y una hora respectivamente. Así pues, vemos la peligrosa carrera contrarreloj de un soldado británico en tierra a lo largo de una semana, la valiente hazaña de un civil en un barco a lo largo de un día, y la incesante batalla de un piloto de cazas en el aire a lo largo de una hora. Estas tres líneas paralelas quedan cohesionadas y concatenadas, prácticamente te llevan de la mano.

La composición musical, a manos de Hans Zimmer, también proporciona fluidez y ritmo a la historia. Desde el minuto cero, partimos con una base orquestal que nos pone en tensión y, además, de fondo vamos escuchando el sonido de un metrónomo que parece que marque la cuenta atrás del rescate.

Por último, el despliegue de efectos especiales y la recreación de escenas bélicas que ha precisado esta gran obra maestra está completamente justificado. Necesitaron a 6.000 extras y además usaron buques de guerra, botes e, incluso, un caza Spitfire. Todo ello, junto a una ambientación gris y sobria, le aporta un realismo inigualable y te traslada al corazón de la batalla para que sientas la angustia de la lucha por la supervivencia. En este filme, el dicho “una imagen vale más que mil palabras” cobra vida.

Lo mejor: El resurgimiento de Nolan en la gran pantalla con una superproducción de este calibre.

Lo peor: El sentimiento patriótico bélico y el ritmo pausado de los cambios de líneas temporales.

Baldómetro: Muy buena 5/5

ESTRENOS Diciembre, 2017

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